Sí, el vehículo eléctrico ha llegado para quedarse. El crecimiento de las ventas en los últimos años ha sido espectacular. De 500.000 unidades fabricadas en 2015 a los 2,2 millones en 2019. Sin embargo, el verdadero crecimiento está aún por llegar y será un gran reto para la humanidad porque supondrá un cambio de modelo energético necesario para la descarbonización del planeta. 

Ciertamente, estamos viviendo un escenario de cambio en el cual nos surgen muchas preguntas y retos. Algunos de ellos están relacionados con la propia tecnología, con la capacidad de los sectores estratégicos para apoyar la demanda del VE, con los modelos de negocio que puedan surgir, entre muchos otros. En este artículo intentaremos dar respuesta a algunas de estas preguntas, centrándonos especialmente en el mercado europeo de vehículos eléctricos.

 

Situación actual y predicciones de crecimiento

En 2019, las ventas de vehículos eléctricos a nivel mundial ascendió a 2,2 millones de unidades. De estas, 564 mil unidades se vendieron en Europa. Para 2020, el crecimiento mundial previsto se sitúa alrededor del 36%, con 3 Millones de unidades en nuevas entregas. Esta tendencia se mantendría en 2021, con 4 millones de unidades (5% del total de vehículos). Sin embargo, el número total de vehículos eléctricos prevén ser 13 millones (9,2% de penetración) y esta dinámica continuará su crecimiento durante décadas. Esté crecimiento se verá influenciado por varios factores, según sostienen firmas especializadas y referentes del sector. Entre ellos está la rapidez con la que la infraestructura de carga se extienda por los mercados clave, como China, que a día de hoy es y será siendo el mercado de VE más grande del mundo. Además, el desarrollo de la electromovilidad también dependerá del sector transporte, tanto de mercaderías como de pasajeros. En el caso de los autobuses, se espera que el cambio sea aún más rápido. 

Un nuevo negocio aparece: equipos y servicios para la recarga del VE

En 2018, la energía mundial total consumida para cargar los 4 millones de VE existentes fue de alrededor de 10 TWh (promedio por coche 12.500 km/año consumiendo 20kWh/100km). Esta cifra es muy baja en comparación con el total del consumo mundial de energía eléctrica (25.000 TWh). En la UE fue de 4.000 TWh, en España de 265 TWh.  

La demanda de energía para cargar VE podría alcanzar los 300 TWh en 2030 (para cargar unos 140 Millones de VE).

Según numerosas predicciones, las corriente alterna (CA) será la fuente dominante para llenar las baterías de los VE. Sin embargo, la carga rápida en corriente continua (CC) es necesaria para conductores que no disponen de cargador en su hogar y/o su lugar de trabajo, para flotas y taxis y también para vehículos en tránsito recorriendo largas distancias (autopistas) así como para el autobús eléctrico (eBUS) y los camiones eléctricos (eTRUCK). En estos últimos casos, será necesaria una carga ultrarrápida.

La potencia necesaria para cargar simultáneamente 1 Millón de VE con una potencia media de 10 kW es de 10 GW. Algunos, se cargarán en casa a 3,2-7,4 kW, otros en el trabajo a 7,4-25 kW, otros en cargadores públicos a 25-50 kW, otros en cargadores de alta velocidad a 50-150 kW, etc. Hay que tener en cuenta que el millón de vehículos mencionado cargaría en sus baterías alrededor de 35 GWh (considerando una carga promedio de 35 kWh por sesión). Por lo tanto, cargar 1 millón de vehículos simultáneamente sólo es posible con una gestión inteligente de la potencia disponible, tanto en el país, como regional y localmente (ya que se debe considerar la curva de energía del día y las limitaciones de energía local en la distribución).

El despliegue masivo de puntos de carga de VE es clave para la implantación efectiva del VE. El sector de fabricantes de cargadores de VE (EVSE) y proveedores de soluciones deben realizar una fuerte inversión. Paralelamente, el sector de recarga de VE ofrece múltiples oportunidades tanto para pequeñas como grandes empresas que también deberán realizar fuertes inversiones para beneficiarse. 

Entre los países de la UE existen grandes brechas si hablamos de carga pública. Con Holanda, Alemania, Francia y el Reino Unido liderando la oferta de carga de acceso público, a finales de 2019 España contaba con poco mas de nueve mil puntos de carga públicos. 

En cuanto a los costes, también existen diferencias. Según el país y el operador los conductores de VE pueden gastar cantidades muy heterogéneas a la hora de cargar su VE que van desde la gratuidad del servicio que está subvencionada por el gobierno o las autoridades locales a costes asociados muy dispares. 

 

Escenario europeo, incentivos y reglamentos

Lo cierto es que todo parece indicar que los 20’s será la década de la electromovilidad. Por su parte, la industria automovilística europea ya ha empezado a desarrollar un plan en ese sentido. Por ejemplo, Volvo anunció que todos sus vehículos serán eléctricos o híbridos ya en 2020. Volkswagen anunció que en 2025 tendrían 80 modelos electrificados, Porsche que para 2023 el 50% de sus modelos serían eléctricos o Renault que en 2022 habría 12 nuevos modelos eléctricos puros, entre muchos otros ejemplos.

En total, se espera que en 2025 se fabricaran 25 millones de vehículos electrificados en unos 400 modelos diferentes y, de estos, el 20% serán eléctricos puros.

Paralelamente, en la actualidad existen muchos proyectos de carga rápida y ultrarápida, las llamada electrolineras. Algunos de ellos tienen como principales accionistas y promotores las mismas firmas de la industria automovilística. 

En cuanto a los reglamentos, existe una Directiva europea 2014/94/UE publicada el 22 de octubre de 2014 sobre implantación de infraestructuras para combustibles alternativos que pide a los Estados miembros la adopción de puntos de carga para los vehículos eléctricos (mínimo un punto cada 10 VE) sin embargo, más allá de esta directiva, hay una gran disparidad de normas y reglamentos regionales e incluso locales. Ocurre lo mismo con las subvenciones y los incentivos. 

Si hacemos referencia a los futuros usuarios potenciales de los vehículos eléctricos existen dos grandes preocupaciones, la primera, el coste de un VE y la segunda, la disponibilidad de puntos de recarga en la vía pública, lo que se conoce como recarga de emergencia. 

Recientemente, Erik Jonnaert, el secretario general de la ACEA, (Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles) publicó un artículo en el que explicaba que el sector del automóvil vive uno de los mayores periodos de transformación de su historia, lo que supondrá que “en tres años, el coche eléctrico costará como el convencional“.

En cuanto a la disponibilidad de puntos de recarga en la vía pública, se ha publicado un artículo, en el que se hace referencia a que actualmente existen en la Unión Europea 100.000 puntos de recarga y se prevé que en el 2025 esta cifra se multiplicará por 20 hasta llegar a los 2 millones de estaciones.

Joan Hinojo
Director General de Circontrol

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