La instalación de puntos de carga rápida uno de los mayores retos para la extensión de la movilidad eléctrica 

El despliegue de una infraestructura de carga para Vehículos Eléctricos es clave para la extensión de la movilidad eléctrica en un territorio. La presencia de puntos de carga, sobre todo puntos de carga rápida en la vía pública son claves para reducir la preocupación del conductor de quedarse sin batería, uno de los frenos más importantes a la transición hacia el vehículo eléctrico. 

En 2017 había en España 23.215 vehículos eléctricos y se calcula que en 2020 se llegará a los 115.000 en 2020. AEDIVE (Asociación Española para el Desarrollo y el Impulso del Vehículo Eléctrico) dice que, aunque la asociación europea de fabricantes ACEA dijo que en España había el pasado julio 4.974 puntos de carga, esta cifra solo tiene sentido si se cuentan también los enchufes de uso privado. Aún así, España se sitúa en la cola de Europa muy lejos de los Países Bajos (32.875), Alemania (25.241), Francia (16.311) y Reino Unido (14.256), que entre los cuatro cuentan con un 76% de los puntos de carga. AEDIVE manifiesta que España solo cuenta con 200 estaciones de carga rápida capaces de cargar el vehículo en media hora y de favorecer la autonomía de los vehículos. 

En primera persona

¿Como es entonces viajar en Vehículo Eléctrico por España? El País cuenta en un reportaje la experiencia en primera persona de un redactor viajando con un Nissan Leaf de Madrid a Sevilla, un recorrido de 520km. Su previsión es hacer dos paradas para la carga, una el Talavera de la Reina y otra en Mérida coincidiendo con concesionarios Nissan con cargadores. La primera parada fue, según lo previsto en Talavera de la Reina donde después de tres horas cargando en un punto semirápido se consiguió una autonomía de 205 quilómetros. Esta no es suficiente para llegar a Mérida, así que se necesita improvisar una parada en Majada, un restaurante cerca de Trujillo, que localizaron gracias a Electromaps, una aplicación que geolocaliza puntos de carga y funciona de forma colaborativa. En esta parada de una hora y media cargan lo suficiente para tener 82 km de autonomía. Lo justo para llegar a Mérida antes que cierre el concesionario en el que cargaran completamente la batería en una hora y media. En total se han necesitado 12 horas y 40 minutos para cubrir 520 kilómetros. Eso sí, sin emitir contaminantes ni gastar un euro en la carga ya que los puntos que se han utilizado son gratuitos.  

Más allá de las paradas extras el periodista de El País hace algunas consideraciones interesantes. Cuentan que hay dos electrolineras en la ruta, pero están inactivas porque necesitan premiso del distribuidor de energía de la Junta. Conscientes que esto es un problema los fabricantes de vehículos han creado su particular red de distribución y ofrecen puntos de carga en sus concesionarios. El problema con el que se han encontrado los autores del reportaje es que hay cargar en los horarios comerciales del concesionario. Otro aspecto que destacan es la importancia de conocer el coche y todos los aspectos que afectan el consumo de energía del vehículo como las condiciones de conducción o el uso de la radio, la calefacción u otras prestaciones del vehículo. Podéis leer la experiencia completa en El País.

En Twitter hemos encontrado otra experiencia viajando en vehículo eléctrico por España. Se trata de Glyn Hudson, un bloguer que habla de movilidad eléctrica y que ha viajado del norte de Gales al sur de España en una furgoneta eNV200 de Nissan. Ellos, como los periodistas de El País, han cargado sobre todo en concesionarios Nissan y cargadores rápidos y a menudo han usado Twitter para encontrar puntos de carga y averiguar su estado. Podéis seguir la aventura de Glynn Hudson en su cuenta de Twitter. 

 

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